Thursday, March 26, 2015

Parashah Va’Yikra ‐ ויקרא: “Y Llamó” ‐ Lev. 1:1–5:26

 Parashah Va’Yikra ‐  ויקרא: “Y Llamó” ‐ Lev. 1:1–5:26 
 Haftarah : Isaiah 43:21–44:23                                   B’rit Hadashah:   Mark 7:1-30


Introducción:
Lev. 1:1  “Y llamó YHVH a Moshé  y habló con él desde el Tabernáculo, diciendo:”

El tercer libro de la Toráh se llama en Hebreo "Vayikra", por la primera palabra del libro.  También fue  llamado Torah Kohanim – ‘instrucciones de’ (o para) los sacerdotes.   En griego fue nombrado "Levitikon"  – concerniente a los levitas (es decir, los sacerdotes, o los que son de la tribu de Leví. Los temas principales  de este libro son mandamientos relacionados con la adoración a Elohim, por los cual los 'Kohanim' fueron  los encargado, escojidos y designados.

Es el centro de la Torah.  Se encuentra entre los dos primeros libros de B’reshit (Gen.)  y Shemot (Éxodos)  y los dos últimos libros de Bamidbar (Núm.) y Devarim (Deut.).  Contiene 59% de profecías. Es el centro  físico y espiritual.  El objetivo es establecer una comunidad sagrada “un reino de sacerdotes”, que a través  de sus acciones sean luz y ejemplo de las reglas e instrucciones de YHVH.  Vayikra nos muestra que  nuestras acciones pueden hablar más  elocuentemente que las palabras.  Viviendo en una forma correcta y  en obediencia a YHVH, muestra,  a la humanidad,  la Presencia Divina en nuestras vidas.  Más que nuestras  palabras, nuestras acciones hablan una “voz más alta”.  Nos convertimos en altares en Su servicio de  redención.

En el mismo centro de este Libro, se encuentra el Capítulo 19, considerado como “El Código de Santidad”.   Es una selección describiendo las normas y reglas de la vida judía, descritas y promulgadas por El Eterno  YHVH. Antes y después del Capítulo 19, el Libro describe las reglas concernientes  al sacerdocio, la forma  correcta de efectuar los sacrificios, expiaciones y la fórmula para obtener una vida santificada a YHVH.   Cada faceta de este Libro nos lleva al pacto entre YHVH y Su pueblo: pasos a la santidad:  “Habla a toda la  congregación de los hijos de Israel y diles: "Seréis Santos porque YO, YHVH su Elohim,, Soy  Santo.”(Lev. 19:2)

Comienza con las instrucciones de YHVH a Moshe para proporcionar una residencia portable (Mishkan Tabernáculo – que literalmente significa: vivienda o mikdash – la Divina presencia = kavod de YHVH) y  consagrar a Aarón y sus hijos como kohanim.  El Tabernáculo era también el lugar donde YHVH se reunía  regularmente con Moshe para impartir su 'mikvot' (Éx. 25: 22); por esta razón también fue llamado el "Ohel  Mo'ed" – la tienda de reunión o lugar de encuentro. Debemos notar que el tabernáculo y todos sus muebles  fueron hechos a los pies del Monte Horeb/Sinaí.

CAPITULO 1:   Los primeros tres capítulos detallan los tipos de sacrificios más importantes:
  • OLAH ­  Ofrenda Encendida
La palabra “olah” significa  ­ ascender con relación al humo que subía con aroma grato a Elohim.

“Es una ofrenda encendida de aroma agradable para YHVH” (v.9)

¿Qué quiere decir de olor o aroma grato para YHVH?  ¿Era una carne quemada de olor grato? ¿Necesita  YHVH sacrificios?  ¿Qué nos dice El a través de Su Palabra?   “Porque Me deleito más en la misericordia   que en el sacrificio, y en el conocimiento de Elohim que en los holocaustos.” (Oseas 6:6)

Así que, ¿Cuál fue el propósito de establecer los sacrificios?  El significado va más allá de lo físico a lo  espiritual.   El propósito de los sacrificios fue para probar nuestra fe, nuestra confianza, humildad, amor genuino hacia Él, y sobre todo nuestra OBEDIENCIA;  establecer una relación íntima con todos los que le  aman y buscan Su rostro (presencia – panyim).

La ofrenda “Olah” era con el propósito de manifestar la sumisión del hombre ante Elohim.  Podía expresar  gratitud, petición e incluso expiación (Lev. 1:4).  Es el sacrificio más antiguo (Gen. 4:4)

Lev 1:4  "Pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y le será aceptado para hacer expiación por él’.

La acción de poner las manos sobre el animal se conoce en Hebreo como “SEMIKAH”.

Este ritual se llevaba a cabo de la siguiente manera:   el dueño del animal expiatorio debía poner ambas  manos con fuerza o presión, entre los cuernos del animal antes de que fuera matado (Maimonides).  El acto  se llevaba a cabo en el atrio del Templo. Antes de sacrificar el animal ofrecido  por sus pecados, la persona  confesada sus pecados, diciendo: “He cometido estos pecados (confesando sus pecados), pero me he  arrepentido, permite que este sacrificio me otorgue perdón y expíe mis pecados.” Luego la persona recitaba  salmos y elevaba oraciones de gratitud y alabanza al Eterno.

Los antiguos explican que de esta manera los pecados eran transferidos al animal.  El animal se sacrificaba y  su sangre era rociada en el altar:  Lev 1:5  'Entonces degollará el novillo delante de YHVH y los sacerdotes,  hijos de Aarón, ofrecerán la sangre y la rociarán por todos los lados sobre el altar que está a la entrada de  la tienda de reunión = “Ohel Moed”.

2 Cor 5:21  “Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos  justicia de YHVH en Él.”

Efesios 5:2  Y andad en amor, así como también YAHSHUA les amó y se dio a sí mismo por nosotros,  ofrenda y sacrificio a YHVH, como fragante aroma.

CAPITULO 2:

  • MINCHÂH – Ofrenda de Grano 
“Su ofrenda será de flor de harina, sobre la cual echará aceite de oliva y pondrá incienso.” (v.1)

El ‘incienso’ se conoce también  como frankincense.  Estas ofrendas son llamadas en hebreo "minchâh"  (H4503),  significando tributo, oblación; ofrenda ‘voluntaria’ de gratitud  por las bondades de la providencia  Divina que se muestran en los frutos de la tierra.   “Es una ofrenda encendida de aroma agradable para  YHVH.” (v.2)

Era el sacrificio no sangriento, de sémola/granos,  harina, aceite y sal, poniendo encima incienso;  Si se  ofrecía  pan, se hacía sin levadura (hametz).  La levadura representa al pecado, el orgullo que “infla” el  “ego ~ yo”, de una persona.

Aunque el pueblo quería presentar estas ofrendas ‘voluntarias’,  YHVH les dio especificaciones de cómo  hacerlas correctamente.  Esto nos indica que aunque salían del corazón, tenían que seguir reglas específicas.  Hay un protocolo correcto a seguir con respecto al Eterno, incluso con respecto a las ofrendas.  Había que  seguir un orden y en un estado “espiritual” apropiado.

Lev 2:11-­13  Ningún presente que ofreciereis á YHVH, será con levadura: porque de ninguna cosa leuda,  ni de ninguna miel, se ha de quemar ofrenda á YHVH. :12  En la ofrenda de las primicias las ofreceréis á YHVH: mas no subirán sobre el altar en olor de suavidad. 13  Y sazonarás toda ofrenda de tu presente con sal; y no harás que falte jamás de tu presente la sal de la alianza de tu Elohim: en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.

En este verso vemos el requerimiento de la sal y el incienso y la prohibición de la miel!   En Prov. 25:27  dice:  “Comer mucha miel no es bueno: Ni el buscar la propia gloria es gloria.”

Esta ofrenda en particular requiere abstenerse de levadura y miel, pero había que añadirle sal!

Ramban explica que “era la costumbre de naciones idólatras paganas, de ese tiempo, ofrecerles a sus dioses  levadura y miel juntas.  Al pueblo Judío YHVH le ordenó distinguirse  y  separarse de las naciones gentiles  y no ofrecerle a YHVH esos dos ingredientes, que los paganos le ofrecían a sus dioses.

Esta distinción que la Torah instruye entre Israel  y las naciones penetra el corazón del pueblo Judío, distinguiéndolo de las otras naciones paganas del tiempo.  En la antigüedad esas naciones ofrecían la miel  junto con la levadura en los altares de sus dioses.  Llevaban esta ofrenda “deliciosa” a sus dioses como  “soborno” para que le otorgaran lo que querían.  En otras palabras, ellos buscaban su “propia gloria”.

Para obtener el favor y misericordia de YHVH, tenemos que presentarnos ante El con un corazón  arrepentido (t’shuvah) en humildad y súplica:

“Ten piedad de mí, oh YHVH, conforme a Tu misericordia; Conforme a lo inmenso de Tu compasión, borra  mis transgresiones. 2 Lávame por completo de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. 3  Porque yo  reconozco mis transgresiones, Y mi pecado está siempre delante de mí”. Salmo 51:1-3

¡No hay “soborno” que gane el favor de YHVH! Heb 10:21-­22

“Y puesto que tenemos un gran Sacerdote sobre la casa de Elohim, 22  acerquémonos con  corazón sincero (verdadero), en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala  conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.”

Pro 16:18  Delante de la destrucción va el orgullo, Y delante de la caída, la arrogancia de espíritu.

La Sal: Lev 2:13
'Además, toda ofrenda de cereal tuya sazonarás con sal, para que la sal del pacto de tu Elohim  no falte de tu ofrenda de cereal; con todas tus ofrendas ofrecerás sal.

Num 18:19  “Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a YHVH,  las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es  delante de YHVH para ti y para tu simiente contigo.”

En el Tanach leemos sobre dos Pactos de Sal:

   1. Con el Sacerdocio Aarónico
“Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren YHVH, las he dado para  ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de  YHVH para ti y para tu simiente contigo.” Num. 18:19

   2. El Pacto de Sal un con la casa de David:
“¿No sabes que YHVH El Elohim de Israel dio la regla sobre Israel para siempre a David y sus hijos por un  Pacto de Sal? 2 Crónicas 13:5

Polvorear sal a las ofrendas simboliza la naturaleza eterna del Pacto de YHVH con Israel. Por lo tanto, las  ofrendas representan diversos aspectos de ese mismo pacto. Cada “korban”  y cada función de la adoración  en El Tabernáculo simbolizaban una característica del Pacto. En este sentido, los servicios de sacrificios se  podían ver como una dramatización visual del pacto entre YHVH y su pueblo.

Es interesante saber que en el futuro Templo, descrito en Ezekiel este ritual se va a volver a repetir – naturalmente, pues cuando YHVH nos dice que algo es “eterno”  ­ ES PARA SIEMPRE, PERPETUO!

Eze 43:24  y los ofrecerás delante de YHVH, y los sacerdotes echarán sal sobre ellos, y los ofrecerán en  holocausto a YHVH.

Una observancia judía tradicional es que el hogar es considerado como un pequeño templo, y la mesa del  comedor, es considerada como un altar. Cada Shabbat y Las Fiestas de YHVH, el pan y el vino se colocan  delante de YHVH en la mesa. La bendición es pronunciada  sobre la copa del vino antes de tomarlo, luego  se comparte entre los miembros de la familia. Luego se pronuncia la bendición sobre el pan, se le polvorea  un poquito de sal se parte y se comparte también con la familia.  Los ritos de este pacto han sobrevivido más  de 3,000 años en Israel.

La familia que da la bienvenida al Shabbat unida en oraciones, bendiciones y alabanzas, mantienen ese  pacto de unión entre ellos y al polvorear la sal, esa unión de familia es afirmada y re­establecida, cada  Shabbat, por siempre!  Pacto de Sal = preservación eterna.

Yahshua, nuestro Mesías,  nos dijo: "Ustedes son la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida,  ¿con qué se hará salada otra vez? Ya no sirve para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los  hombres. Mateo 5:13

Lucas 14:34­-35  "Por tanto, buena es la sal, pero si aún la sal ha perdido su sabor, ¿con qué será  sazonada? 35  "No es útil ni para la tierra ni para el montón de abono; la arrojan fuera. El que tenga oídos  para oír, que oiga."

Recordemos que los sacrificios eran para establecer “reconciliación”.  El pecado rompe la intimidad y  relación con nuestro Elohim.  Cuando dejamos a un lado nuestros propios deseos carnales y nos inclinamos  a obedecer a YHVH nos estamos ofreciendo a Él como un “korban” un regalo, aroma grato hacia Él. No hay  mejor ofrenda/sacrificio que nuestra humilde sumisión a Su voluntad. Podemos darle el simple sacrificio de  obediencia agradecida, arrepentidos – limpios – purificados a través de la sangre de Yahshua.

El sacrificio de Yahshua fue para la reconciliación entre YHVH y el pueblo.  En su primera venida nos  redimió espiritualmente del pecado, pero la redención final se llevará a cabo en su segunda venida. Esto es  la redención y finalidad del exilio.  Como Moshé redimió al pueblo de Israel, sacándolos del exilio en  Egipto, igualmente Yahshua (“el profeta como Moisés”Deut. 18:15) redimirá finalmente a Su pueblo,  sacándolos del exilio del pecado (espiritualmente) y del exilio (físico) de las cuatro esquinas de la tierra,  para regresarlos nuevamente a su tierra prometida.

La redención final de Yahshua Ha­Mashiah es poner fin al exilio del pueblo Judío junto con aquellos  (gentiles) que se unan a la “Casa de Israel”. Mat 15:24  Y respondiendo El, dijo: No he sido enviado sino a  las ovejas perdidas de la casa de Israel.  (sacarlos del exilio)

¡Yahshua Ha­Mashiah cumplió todos y cada uno de los requisitos con relación a los sacrificios establecidos  por YHVH !  Él es nuestro Sumo Sacerdote ­ Kohen HaGadol (Ref. Lev. 16) que intercede diariamente por  nosotros.

Hebreos 12:24 Yahshua el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de  Abel.”

(Hebreos 9:15) “Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la  remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la  herencia eterna.”

Por Nilda Tsounis (Adeenah)
Que El Eterno te de entendimiento en todo!
Shalom!
BARUCH HA’SHEM YHVH

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