sábado, julio 27, 2013

¡Ciertamente Pueblo Sabio Y Entendido, Nación Grande Es Esta!


 ¡Ciertamente Pueblo Sabio Y Entendido,
 Nación Grande Es Esta! 
grandes mandamientos y sublimes caminos

“Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como YHVH mi Elohim me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta. Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está YHVH nuestro Elohim en todo cuanto le pedimos? Y ¿Qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros? Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos. 
El día que estuviste delante de YHVH tu Elohim en Horeb, cuando YHVH me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos; y os acercasteis y os pusisteis al pie del monte; y el monte ardía en fuego hasta en medio de los cielos con tinieblas, nube y oscuridad; y habló YHVH con vosotros de en medio del fuego; oísteis la voz de sus palabras, mas a excepción de oír la voz, ninguna figura visteis. Y Èl os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra. A mí también me mandó YHWH en aquel tiempo que os enseñase los estatutos y juicios, para que los pusieseis por obra en la tierra a la cual pasáis a tomar posesión de ella. (Deuteronomio 4:5-14)

En la tradición Judía, se cuenta una historia muy ilustrativa para explicar la importancia de los mandamientos y las instrucciones divinas (la Toráh):

“Cuando YHVH iba a entregar los mandamientos a Moisés, algunos Ángeles le preguntaron a YHVH: ¿Por qué vas a dar al hombre este gran y preciado tesoro para ti, tus mandamientos y tus caminos, acaso no los hiciste antes de la creación de todas las cosas, como es posible que el hombre, al cual tu haz creado en la tierra reciba tan grandioso regalo celestial, como es posible que el hombre reciba estos grandiosos mandamientos, si su corazón está de continuo inclinado al mal? Entonces YHVH les respondió: Ustedes mis hijos, mis mensajeros y ministros, mi creación celestial, no tienen necesidad de que yo les de mis grandiosos mandamientos y mis grandiosos caminos, pues ustedes han sido creados solo para obedecerme y no tienen las luchas y los problemas que viven los hombres, pero mi creación terrenal han sido creada para conocerme y para decidir qué camino escogerán, si el de su propio corazón, o el que yo les ofrezco para hacerlos grandes y sabios en medio de toda la creación”.

Que grandioso y maravilloso es que YHVH haya dado al hombre y no a los ángeles, sus GRANDIOSOS MANDAMIENTOS y SUBLIMES CAMINOS para que anduviesen en ellos.

¿Se imagina usted un país sin leyes? Sería un verdadero desastre, todos harían lo que bien les pareciera hacer. Los Robos, los defraudes económicos y financieros se multiplicarían por mil, los asesinatos, los abusos y violaciones de todo tipo de derechos, serian más que hoy, el pan de cada segundo. Si una nación no puede vivir sin Leyes, porque es imposible que una nación no tenga leyes, por más anárquica que sea su filosofía ¿Cuánto más será el hombre que busca agradar a YHVH? De aquí la importancia de saber que los mandamientos divinos son las normas que harán al hombre, UN GRAN HOMBRE, pues vivirá bajo las GRANDES Y GRANDIOSAS NORMAS que YHVH le ha dado.

Lo mismo sucede en el caso de los hijos y sus Padres, ¿Se imagina usted un hijo sin reglas y sin normas? Ese pobre hijo estará en la boca de todos, hablaran mal de él y de sus Padres, diciendo: “no lo crían con amor estricto, sino que con una total despreocupación”. Un niño sin reglas y sin normas, se convertirá en un futuro ladrón, asesino, violador, un niño sin reglas ni mandamientos es un presente desastre y un futuro aun peor.

Moisés, quien recibió en sus manos (por medio de ángeles) en tablas de piedra los 10 mandamientos y un gran compendio de elevadas normas e instrucciones para la nación de Israel, supo que la sabiduría y la grandeza de la nación de Israel, no consistía en sus fuerzas, ni en sus medios, no era la gran muchedumbre de habitantes de la nación de Israel, lo que los hacia ser “GRANDES”. En Israel no habían grandes soldados y poderosos luchadores, como para que las naciones les temiesen, no, Israel era uno de las naciones más pequeñas e insignificantes, frente a los poderosos imperios que dominaban el mundo en esa época (Deuteronomio 7:6-9):

“Porque tú eres pueblo santo para YHVH tu Elohim; YHVH tu Elohim te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra. No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido YHVH y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos

¿Entonces que hace que la nación de Israel GRANDE Y SABIA? Como dice Moisés:

“Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta” Pues Los estatutos y mandamientos que Dios les dio, los hizo; SABIOS, ENTENDIDOS Y GRANDES”

Veamos entonces cuan grandes mandamientos nos ha dado nuestro Dios y cuan Grandes podemos si los hacemos:

Éxodo 19:3 Y Moisés subió a Elohim; y YHVH lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel:

Nota al verso 3: ¿Por qué YHVH escoge un monte para entregar sus mandamientos y no una llanura? El monte y la llanura están compuestos por la misma sustancia. Y no, obstante, El Supremo escogió un monte para entregarnos sus mandamientos, y así mostrarnos su voluntad, pues más que permanecer en la chatura de una llanura (en una vida terrenal y material), YHVH quiere que nos elevemos con Èl, como a la altura de un monte, guardando Sus mandamientos, dándole el sentido real y espiritual a nuestras vidas que Èl quiere.

Las expresiones “Casa de Jacob” alude a las mujeres y “Los hijos Israel” alude a los varones. YHVH estaba llamando a todo el pueblo a oír sus grandiosos mandamientos.

Éxodo 19:4 Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a Mí.

Nota al verso 4: Generalmente las aves llevan a sus pichones con las patas, por temor que otra ave se los pueda robar por arriba. Pero águilas que son las aves que vuelan más alto, llevan a sus críos sobre sus alas, pues su único temor es que una flecha humana las pueda derribar. “Es preferible que la flecha me llegue a mí”, sabe el águila, “y no a los pichones”. Así YHVH cuido a Israel (y cuida de nosotros).

Éxodo 19:5 Ahora, pues, si diereis oído a Mi voz, y guardareis Mi pacto, vosotros seréis Mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque Mía es toda la tierra. Éxodo 19:6 Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

Nota al verso 5: Ustedes serán un reino de sacerdotes y gente santa: Es decir los líderes espirituales del mundo los “apartados y separados del mal por mi mano”

Éxodo 19:7 Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que YHVH le había mandado. Éxodo 19:8 Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que YHVH ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a YHWH las palabras del pueblo.

Nota al verso 8: ¿No había escuchado YHVH la respuesta? Claro que sí, pero aquí se nota la delicadeza de Moisés que no se abstuvo de dar el informe a YHVH, aunque sabía muy bien que YHVH ya conocía la respuesta.

Éxodo 19:9 Entonces YHVH dijo a Moisés: He aquí, Yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras Yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre. Y Moisés refirió las palabras del pueblo a YHVH.

Nota al verso 9: “Moisés refirió las palabras del pueblo a YHVH” Es decir le informo nuevamente de que el pueblo había aceptado oír su voz.

Exo 19:10 Y YHVH dijo a Moisés: Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana; y laven sus vestidos Exo 19:11 y estén preparados para el día tercero, porque al tercer día YHVH descenderá a ojos de todo el pueblo sobre el monte de Sinaí. Exo 19:12 Y señalarás término al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no subáis al monte, ni toquéis sus límites; cualquiera que tocare el monte, de seguro morirá. Exo 19:13 No lo tocará mano, porque será apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivirá. Cuando suene largamente la bocina, subirán al monte. Exo 19:14 Y descendió Moisés del monte al pueblo, y santificó al pueblo; y lavaron sus vestidos. Exo 19:15 Y dijo al pueblo: Estad preparados para el tercer día; no toquéis mujer. Exo 19:16 Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento. Exo 19:17 Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Elohim; y se detuvieron al pie del monte. Exo 19:18 Todo el monte Sinaí humeaba, porque YHWH había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera.

Nota al verso 18: “YHVH había descendido sobre él en fuego” La entrega de los mandamientos en el monte Sinaí está estrechamente relacionada con fuego. Siendo que los mandamientos son el medio a través del cual conocemos la voluntad suprema del Creador y nos conectamos con él, pues con esos mandamientos el nos “aparta” “purifica” de lo malo y nos hace sabios grandes y entendidos.

Exo 19:19 El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Elohim le respondía con voz tronante. Exo 19:20 Y descendió YHVH sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó YHVH a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió. Exo 19:21 Y YHVH dijo a Moisés: Desciende, ordena al pueblo que no traspase los límites para ver a YHWH, porque caerá multitud de ellos. Exo 19:22 Y también que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a YHWH, para que YHVH no haga en ellos estrago. Exo 19:23 Moisés dijo a YHVH; El pueblo no podrá subir al monte Sinaí, porque tú nos has mandado diciendo: Señala límites al monte, y santifícalo.  Exo 19:24 Y YHVH le dijo: Ve, desciende, y subirás tú, y Aarón contigo; mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el límite para subir a YHVH, no sea que haga en ellos estrago. Exo 19:25 Entonces Moisés descendió y se lo dijo al pueblo.

Elohim no nos ha dado mandamientos para hacernos pequeños, sino que par HACERNO GRANDES. Para que los pueblos (el mundo) diga: “Cuan grande, entendidos y sabios son estos” y “cuan grandes son sus mandamientos y leyes”. Ahora es cuando las palabras de Yeshúa el Mesías prometido de Israel, caen como anillo al dedo, pues él enseño lo mismo que hoy usted lee y escucha en este estudio: “Quienes tienen y hacen los mandamientos son grandes” “Quienes solo los tienen, pero no los hacen, son pequeños”, Veamos:

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos” (Mateo 5:17-19)

Nuestro Maestro Qadosh (Santo) sabía que esos mandamientos hacen GRANDE al hombre cuando este los practica. ¿Pero por que nos hacen grandes? Por la sencilla razón de que mientras hagamos esos mandamientos, no seremos unos delincuentes, sino que el agrado del corazón de nuestro padre celestial, recuerde usted: “cualquier que los HAGA” es grande en el reino de los cielos. Si luchásemos por guardar El primer mandamiento de todos (Deuteronomio 6:4), eso nos haría GRANDES, sabios y entendidos, pues es el primer mandamiento, es la base de todos los demás mandamientos. Alguien que en pos de guardar el primer mandamiento, ya no tiene ídolos, sino que UN solo Elohim, es GRANDE, sabio y entendido, aquel que en pos de amar a YHVH ha dejado atrás sus deseos y pasiones, ese se ha convertido en un hombre GRANDE, sabio y entendido, alguien que es fiel a YHVH en todo, se convierte en una persona GRANDE, sabia y entendida, alguien que honra a sus Padres (como lo dice el mandamiento) se ha convertido en una persona GRANDE, sabia y entendida, alguien que se abstiene de tomar cosas ajenas (como lo dice el mandamiento que exige no robar) ese se ha convertido en una persona GRANDE, sabia y entendida, alguien que guarda el día de reposo (como lo exige el mandamiento de reposar en sábado) se ha convertido en una persona GRANDE, sabia y entendida, alguien que cuida de comer según la dieta alimenticia que YHVH propone en sus santos mandamientos, es una persona GRANDE, sabia y entendida, alguien que no codicia, que no adultera, que no habla contra su prójimo falso testimonio, que no codicia, y que guarda los muchos mandamientos más, se ha convertido en una persona GRANDE, sabia y entendida. Porque GRANDES son los mandamientos que Dios nos ha dado y GRANDES son todos los que los practican.

Quien quiera que diga que guardar los mandamientos de YHVH, es muy difícil, está mintiendo contra Elohim, pues él mismo dice que es FACIL, pues los ha colocado no solo en tablas de piedra, sino que ahora, los ha puesto en el interior del hombre (Jeremías 33:33).

“Pues este es el amor a Elohim, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” (1Juan 5:3) 
Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. (Deuteronomio 30:11-14)

Por eso el Salmista sabía muy bien lo que escribía cuando dijo:

“Consideré mis caminos, Y volví mis pies a tus testimonios. Me apresuré y no me retardé En guardar tus mandamientos. Compañías de impíos me han rodeado, Mas no me he olvidado de tu Torah. A medianoche me levanto para alabarte Por tus justos juicios. Compañero soy yo de todos los que te temen Y guardan tus mandamientos. De tu misericordia, oh YHVH, está llena la tierra; Enséñame tus estatutos. Bien has hecho con tu siervo, Oh YHVH, conforme a tu palabra. Enséñame buen sentido y sabiduría, Porque tus mandamientos he creído” (Salmos 119:59-66)

Si los mandamientos hacen al hombre grande, sabio y entendido, y aun más, Elohim los ha colocado no solo en tablas de piedra, sino que en nuestra boca y en nuestro corazón, ¿Cómo desaprovecharemos tan especial oportunidad de hacerlos, y así agradarle? Por lo cual tengamos animo y no desfallezca nuestro corazón, pues con la ayuda de Yeshua Ha Mashiaj recibiremos la recompensa de quienes aman a YHVH y guardan sus mandamientos.

Que EL ETERNO te de entendimiento en todo !!!
Shalom !

Por Erick Vivanco

No hay comentarios.:

Publicar un comentario